Hoy, 28 de marzo, los Masones nos reunimos para conmemorar el Día de la Masonería en Venezuela, una fecha que no solo evoca un ideal, sino la huella indeleble que la fraternidad ha dejado en nuestra historia. Recordamos hoy el nacimiento del Q:.H:. Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez de Espinoza, precursor de libertad, audacia y fraternidad, y cuyo legado se entrelaza con los cimientos de nuestra masonería.
La masonería en Venezuela no surgió de un vacío, sino como una respuesta a la necesidad de libertad y de una identidad propia. A finales del siglo XVIII, en un contexto de ilustración y cambios sociales, las primeras logias comenzaron a formarse. Con Figuras de QQ:.HH:. como Simón Rodríguez, maestro de Bolívar, y José María España, precursor del pensamiento republicano, usaron las logias masónicas como una plataforma de difusión de ideas de igualdad y fraternidad. La primera logia formal en nuestro país fue la “Protectora de las Virtudes” en Barcelona, en 1812, y años después, en 1824, se consolidó la Gran Logia de la República de Venezuela. Desde entonces, la masonería se ha mantenido como un faro de formación, donde hombres, libres pensadores, han buscado la construcción de una sociedad más justa.
En las logias de ayer y hoy, hemos aprendido que la sabiduría no es un fin en sí misma, sino un compromiso con la sociedad. Francisco de Miranda, al izar la bandera que hoy nos enorgullece, nos mostró que cada paso en la libertad es fruto de una fraternidad activa. Que su espíritu nos inspire a seguir, a ser arquitectos de un futuro donde la razón guíe nuestro camino, y donde la libertad, la igualdad y la fraternidad sean las columnas de nuestra república.
¡Feliz Día de la Masonería Venezolana! Que cada uno de ustedes, siga siendo un ejemplo de virtud, de entrega y de amor por la patria.



